- Investigación integra resultados técnico-científica para un diagnóstico y sus implicaciones en la pérdida de infiltración y aumento del escurrimiento superficial de 2015 a 2023.
- Las zonas ecológicamente sensibles están en las alcaldías: Tlalpan, Milpa Alta, Xochimilco, Tláhuac, Magdalena Contreras, Cuajimalpa, Álvaro Obregón e Iztapalapa.
Por Guillermo Pimentel Balderas
Resultados del proyecto “Análisis del impacto del suelo de conservación de la Ciudad de México por cambios de uso de suelo 2025”, presentados por Clemencia Santos Cerquera, investigadora del Instituto de Geografía (IGg) de la UNAM, alerta que ocho alcaldías capitalinas presentan pérdida de biodiversidad, reducción del almacenamiento de carbono e incidencia en la regulación del clima.
Es decir, prevalece el deterioro integral del suelo de conservación debido a la conversión de bosque a uso habitacional; expansión agrícola sin manejo sostenible; reducción de humedales y cuerpos de agua; apertura ilegal de caminos; así como crecimiento incontrolable, entre otros factores.
Santos Cerquera del IGg, especifica que la investigación integra resultados técnico-científica para un diagnóstico y sus implicaciones en la pérdida de infiltración y aumento del escurrimiento superficial de 2015 a 2023, en zonas ecológicamente sensibles en las alcaldías: Tlalpan, Milpa Alta, Xochimilco, Tláhuac, Magdalena Contreras, Cuajimalpa, Álvaro Obregón e Iztapalapa.
El investigador universitario reconstruye que esta iniciativa se creó a partir de un proyecto de áreas críticas de ocupación hace una década, el cual tenía tres ejes: medio ambiental, socioterritorial y socioeconómico.
“En ese sentido, las condiciones ambientales actuales y las tendencias van a seguir si no se actúa. Hay que trabajar en forma local para tener una mejora”, enfatiza y recuerda que las legislaciones mexicanas reconocen que tenemos derecho a un medio ambiente sano, pero debemos admitir que este implica responsabilidad ciudadana, decisiones institucionales y cumplimiento de las normas que regulan el desarrollo territorial”.
En un evento en el auditorio “Ing. Geógrafo Francisco Díaz Covarrubias”, del IGg, Ante Patricia Ramírez Kuri, directora del Instituto de Planeación Democrática y Prospectiva (IPDP) de la Ciudad de México, Santos Cerquera especifica que los efectos son pérdida de biodiversidad, reducción del almacenamiento de carbono, incidencia en la regulación del clima, alteración de los flujos hidrológicos superficiales y subterráneos, además de incremento de especies invasoras que se han establecido.
Por su parte, en un mensaje, la directora del IGg, María Teresa Sánchez Salazar, afirma que la constante transformación que enfrenta la capital de la República mexicana indica la necesidad de un programa general de ordenamiento territorial con datos actualizados y considerar como ejes el suelo de conservación y las áreas naturales protegidas.
“La situación del primero es muestra del ascenso desordenado y explosivo de expansión urbana de la metrópoli más grande del país”, apunta Sánchez Salazar durante la presentación de los resultados derivados de un convenio entre ambos institutos.



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