Martín Aguilar
Durante la sesión ordinaria del 10 de septiembre del Congreso de la Ciudad de México, la joven diputada Diana Barragán (PT) propuso una serie de reformas a distintos artículos de la Constitución Política local, con el fin de promover la neurodiversidad como una cualidad natural e inalienable en la capital del país, y reconocer plenamente los derechos humanos de las personas neurodivergentes.
La propuesta surge en un contexto donde el activismo a favor de la neurodiversidad y las neurodivergencias ha crecido significativamente en diversos países del mundo, incluyendo el nuestro.
Dicho movimiento afirma que condiciones como el autismo, el TDAH, las altas capacidades, entre otras, no son enfermedades, ni trastornos; sino variaciones naturales del cerebro humano, y que la sociedad global ha fracasado en la inclusión escolar, laboral, y comunitaria de las personas que viven con dichas condiciones; lo que les ha generado múltiples malestares sociales y emocionales.
La iniciativa de la diputada Barragán, en sus propias palabras, es un esfuerzo para ir destruyendo todas las barreras estructurales que han excluido sistemáticamente a las personas neurodivergentes, y así, abonar en la reconstrucción del tejido social y la reducción de las desigualdades.
La propuesta fue turnada a las Comisiones Unidas de Puntos Constitucionales y Derechos Humanos del Congreso de la Ciudad de México, donde se espera su dictaminación y posterior aprobación.




Discussion about this post