FMI modifica su línea de crédito hacia México por 50 mil mdp

Rebeca Marín

El Fondo Monetario Internacional (FMI) renovó la Línea de Crédito Flexible (LCF) al Gobierno mexicano de 50 mil millones de dólares por dos años más, informaron este viernes el Banco de México (Banxico) y la Secretaría de Hacienda.

La renovación de la LCF “constituye un reconocimiento a la solidez del marco institucional de políticas macroeconómicas”, aseguró la Comisión de Cambios, que integran Banxico y Hacienda, en un comunicado.

“En su evaluación, el FMI resaltó que el país ha mantenido con éxito la estabilidad macroeconómica, fiscal y financiera, a pesar del complejo contexto económico, como resultado de políticas y marcos robustos en dichas materias”, sostuvo el boletín de los organismos.

La LCF, detallaron las autoridades, es un instrumento precautorio para reforzar la reserva de activos internacionales y complementar las herramientas de las autoridades mexicanas para enfrentar condiciones externas adversas y preservar la estabilidad.

Pero tras considerar un balance de riesgos externos y el compromiso de mantener la estabilidad económica, las autoridades mexicanas comenzaron en 2018 una estrategia gradual y ordenada de salida de la LCF.

Por ello, la línea de crédito de este año es de 50 mil millones de dólares, mientras que el año pasado fue de 61 mil millones de dólares.

“La Comisión de Cambios continuará con la estrategia de revisar el nivel de acceso al cabo de un año y, si así lo justifica el panorama de riesgos que enfrenta México en ese momento, autorizar la solicitud de una reducción adicional”, indicó el comunicado de las autoridades.

Además de cerca de 3.85 millones de casos y más de 290.000 muertes por COVID-19, la cuarta cifra más alta del mundo, la pandemia provocó una contracción histórica de 8.2 por ciento del producto interno bruto (PIB) en 2020.

El Gobierno de Andrés Manuel López Obrador, que estima un repunte mayor al seis por ciento este año, ha rechazado la contratación de más deuda para aliviar la crisis con el argumento de implementar austeridad y preservar la estabilidad macroeconómica.

“Las autoridades refrendan su compromiso con políticas macroeconómicas sólidas y responsables que abonen a la estabilidad y a una reactivación económica vigorosa y sostenida”, concluyeron la Secretaría de Hacienda y el banco central.