La Barriada/Martín Aguilar/En la guerra y en el amor todo se vale

Tal parece que la magistrada, Celia Marín Sasaki ya percibe una posible derrota en las próximas elecciones del 27 de octubre para renovar la presidencia del Tribunal Superior de Justicia de la CDMX, pese a que hizo campaña fuera del Tribunal y no dentro para que sus compañeros supieran sus aspiraciones y propuestas que ofrece.

Luego que hace unos días diera a conocer su plataforma política en un exclusivo hotel del Paseo de la Reforma, donde la mayoría de los invitados eran mujeres y estuvieron presente varios medios de comunicación, pese a que el lugar era lujoso, pero el trato a los medios era pésimo y cada vez que un reportero la entrevistaba, Marín Sasaki cacareaba que ya era tiempo que una mujer llegara como presidenta del TSJ.

Y en una entrevista concedida a este servidor, se le pregunto qué opinaba del actual presidente, Rafael Guerra Álvarez, Marín Sasaki lo describió como una gran persona y un gran compañero y aunque también dijo que si él volviera a ganar no habría inconveniente y respetaría los resultados, aunque estos no le favorecieran, siempre y cuando fueran limpios.

Ahora parece que es todo lo contrario, ya que interpuso una demanda de amparo en contra de la reelección de Guerra Álvarez, ya que según ella quiere erradicar la inconstitucionalidad, porque de acuerdo a artículos XXIII transitorio de la Constitución Política local, así como el párrafo Segundo, del artículo III transitorio de la Ley Orgánica del Poder Judicial capitalino, le permiten al actual presidente volver a reelegirse.

Pero para Marín Sasaki significa que viola la constitución, porque establecen la persona que ocupa la presidencia del Pleno del TSJ y del Consejo de la Judicatura concluirá el periodo para el que fue electo, pero en su caso podrá participar en el proceso de elección siguiente; es decir, una reelección.

Según ella, quisieron crear la llamada “Ley Guerra” en el cual establece que toda vez que estos artículos no sólo van en contra del espíritu del constituyente, sino que fueron expresamente negociados y publicados a favor de la presidencia actual.

A su juicio, al ser transitorios sólo tienen validez hasta el 31 de diciembre del presente año, fecha en la que casualmente la actual administración termina sus funciones, pero lo que no dice es que al actual presidente, además de que se pude reelegir, tiene la posibilidad de seguir en el cargo por un segundo periodo, en caso de que los votos le favorezcan.

Cabe destacar que Celia Marín Sasaki es actualmente presidenta de la Comisión de Género del TSJ, por lo que es la enésima vez que se inscribe como candidata a la presidencia de esa institución, para el período del 1 de enero del 2022 al 31 de diciembre del 2025.

Recordó que ha trabajado desde hace 30 años para el Poder Judicial, por lo que está convencida de que la justicia es uno de los pilares esenciales para lograr el bienestar de todas las familias en la Ciudad.

Y pese a que se ha declarado feminista y que dice que respetaría la decisión de la mayoría de los magistrados, su obsesión es ganar las elecciones, ya que lo más probable es que pierda, aunque a ella eso a ella no le importa, porque sea como sea, su interés es de ganar a como dé lugar, porque al compararse con la jefa de gobierno, Claudia Sheinbaum o la Fiscal, Ernestina Godoy, afirma que ya es tiempo de que una mujer dirija el TSJ, pero con esa actitud lo más seguro es que no gane y esto no tiene nada que ver con la paridad de género, que luego no se queje diciendo que porque perdió o que hubo fraude.