La Barriada/Martín Aguilar/Honor a quien honor merece

Tras haber asumido nuevamente el cargo de alcalde en Cuajimalpa hace unos días, Adrián Rubalcava se muestra contento de iniciar su cuarto mandato como alcalde tras ganar la elección el 6 de junio. El abanderado de la coalición PAN-PRI-PRD obtuvo el 64% de las preferencias electorales en la demarcación. «Podríamos dividir nuestra mitad por la mitad y aun así ganaríamos», dice para ilustrar la ventaja en su victoria.

Con el mapa político de la Ciudad de México fracturado en dos, Rubalcava analizó -en una plática exclusiva con LPO- los resultados de la elección, contó cómo es su relación con la jefa de Gobierno de la Ciudad de México, y detalló cuáles son los retos y sus aspiraciones políticas.

Durante una entrevista para un medio importante, él también dos veces delegado y ahora dos veces alcalde, dijo que le ha ganado la elección cada vez con más votos y esta última no fue la excepción.

Es como una pirámide al alza de votación y esta elección fue sumamente favorable. El motivo principal por el cual ganó tantas veces, creo, es que no ha dejado las calles.

Señaló que aunque siempre le ha tocado estar en la oposición, en ocasiones le ha tocado que haya más alcaldes de oposición, como ahora, por lo que está contento de que muchos alcaldes ganan más de la mitad de la ciudad. Pero otras veces le ha tocado ser prácticamente el único del PRI, otro del PAN, y nada más.

El priista comentó que con lo único que lo podían acusar, es de Cacique de Cuajimalpa, pero siempre ha ganado con votos, en la alcaldía hay una barda, que es un muro donde están todos los nombres de todos los alcaldes y ya es una burla que Rubalcava aparece cuatro veces.

Aclaró que llegó a ser candidato del PRI-Verde, el Verde tenía la intención del voto del 2% y el PRI tenía la intención del voto del 8%.

Y se enfrentó a una elección en donde el candidato a la Jefatura de Gobierno, Miguel Ángel Mancera, tenía una simpatía en esta demarcación del 73%.

Estaba enfrentando en esta alianza PRI-Verde, con un 10% de intención del voto contra un 73% de intención del voto por partidos.

Fue una campaña muy difícil, pero salieron adelante y le fue bien, ya después pasaron los años y terminando su período como delegado o alcalde, fue el diputado más votado en toda la ciudad con el partido más rechazado de toda la ciudad. Entonces, ese dato es relevante. Al PRI le ha faltado estudiar mejor sus cuadros, que puedan empatizar un poco más con la población.

Dijo que si el partido le ha ayudado, no puedo decir que no, pero el PRI no se ha enfocado mucho en tener un prestigio o recuperar su orgullo, o recuperar ese nombre que se ha manchado tan fuerte por actos de corrupción.

Añadió que es muy difícil estar en la calle y promover el voto y que le digan que si eres del PRI eres corrupto.

Lo único que le ha permitido salvar el pellejo es que pueden decir lo que quieran, pero aquí están las cosas así y en otras alcaldías están de otra manera, completamente distintas.

Y en una evaluación de cómo prefiere vivir, dijo que el 100 por ciento de la gente prefiere vivir como en Cuajimalpa, no hay duda que cuando alguien hace bien las cosas por el bien de los demás, que la gente sabe por quién votar.