Banxico crea una nueva dirección de análisis de riesgos ambientales

Rebeca Marín

En línea con la transición hacia una economía baja en carbono, el Banco de México (Banxico) creó una nueva dirección de Análisis y Políticas de Riesgos Ambientales y Sociales que entrará en funciones a partir de la siguiente semana.

La junta de gobierno del Banco Central autorizó la creación de esta nueva dirección como parte de las modificaciones que se realizaron al reglamento interior.

Contará con una gerencia de análisis y políticas de riesgos ambientales y sociales, según las reformas al acuerdo de adscripción de las Unidades Administrativas del Banxico.

En el reglamento interior, se establece que auxiliará al gobernador central en el desempeño de las demás funciones que este le encomiende y que no estén conferidas a las unidades administrativas.

Se aprobó darle facultades a esta nueva dirección para representar a Banxico en la elaboración y promoción de normatividad, políticas públicas e investigaciones que favorezcan el desarrollo sostenible por las actividades y servicios realizados en el sistema financiero, en coordinación con autoridades competentes y partes interesadas.

Coordinará, con las respectivas unidades administrativas competentes, la integración de criterios sobre sostenibilidad en las funciones del Banco que correspondan.

Desarrollará métricas relevantes para evaluar y monitorear los riesgos físicos y de transición, y las oportunidades que se derivan de la conversión a una economía baja en carbono y amigable con el medio ambiente, así como los desafíos al sistema financiero relacionados con factores ambientales y sociales.

Elaborará propuestas e instrumentará prácticas y criterios aplicables a las entidades e intermediarios financieros con el fin de contribuir al desarrollo sostenible.

También analizará, desarrollará y promoverá, esquemas, prácticas y criterios para el manejo de la administración de créditos y activos en el sistema financiero, bajo estándares de sostenibilidad, así como para impulsar el reconocimiento de que la sostenibilidad es un factor crítico en la infraestructura a largo plazo.

Entre otras funciones colaborará con las unidades administrativas competentes en el análisis, desarrollo, promoción y divulgación de mejores prácticas y aspectos de educación financiera especializada en materia de desarrollo sostenible, con la participación que corresponda de instituciones nacionales e internacionales y expertos en finanzas sostenibles.