Con un claro y objetivo pronunciamiento, el profesor Álvaro López Ríos, secretario general de la Unión Nacional de Trabajadores Agrícolas (UNTA), demanda a la nueva titular de la Secretaria de Agricultura y Desarrollo Rural (Sader), Columba Jazmín López Gutiérrez, evitar un colapso estructural en el campo mexicano.
Como ya lo ha expresado en anteriores foros, el dirigente agrario despunta que México tiene la realidad de un campo que ha sido tratado más como una estadística de exportación que como el motor de la soberanía de un país y afirma que la crisis agrícola en la nación mexicana se ha vuelto estructural.
Sin pelos en la lengua, López Ríos aclara que el problema no es solo la volatilidad de los precios internacionales en mercados como la Bolsa de Chicago, sino una serie de fallas internas que han dejado al productor en total vulnerabilidad,
En espera de que la funcionaria López Gutiérrez se entere de esta impetración y lo tome en cuenta, el dirigente de la UNTA insiste en que el campo mexicano enfrenta una crisis estructural profundizada por el fenómeno climático de El Niño 2026 y una dependencia tecnológica de insumos importados, lo que ha generado vulnerabilidad ante la volatilidad de los precios internacionales.
Enfatiza: “La falta de soberanía alimentaria, sumada al abandono de las 59 razas de maíz nativo en favor de híbridos comerciales, ha desplazado a los productores locales y mermado la rentabilidad”.
Además, cuestiona que el campo mexicano vive tiempos de crisis no solo por los eventos mundiales, sino por obstáculos propios de cada entidad y los precios de los granos. Sentencia: “a esto (y más) se enfrentará la recién nombrada secretaria de Agricultura”.
Sin embargo, el dirigente campesino confía en que López Gutiérrez no asuma una actitud igual que la de su antecesor, Julio Berdegué, quien evitaba reunirse con los pequeños y medianos agricultores para escucharlos en sus demandas y propuestas y sólo aceptaba reuniones con dirigentes empresariales nacionales o internacionales.
“Quizá, una mayor preocupación de quien encabeza ya la Sader es quiénes le ayudarán en su encomienda, Lionel Cota, Víctor Suarez y sus asociados dentro de la dependencia, que han demostrado que sólo juegan para ellos y son para efectos prácticos enemigos de la agricultura productiva”.
López Ríos vaticina que López Gutiérrez tendrá en pocas semanas varias pruebas de fuego en sus manos como la de los maiceros, en Sinaloa y se verá, qué tanta cercanía real tiene con la presidenta Claudia Sheinbaum para apoyar la producción de este grano de consumo nacional.
También, expone que el futuro del agro mexicano depende de si se rompe el cabildeo de las transnacionales en la Sader porque, “si la política sigue siendo de “simulación” con transferencias de efectivo en lugar de construir infraestructura científica nacional, el campo enfrentará un abandono masivo y una mayor dependencia alimentaria de Estados Unidos”.
El mayor riesgo para el productor mexicano es la volatilidad externa -insiste-, por lo que el Estado debe fortalecer los Precios de Garantía diferenciados. El Estado debe asegurar que estos precios cubran realmente los costos de producción, que han subido por la inflación y los insumos, indica.
“Es urgente crear una Reserva Estratégica de Granos y, para ello, se requiere implementar mecanismos de pignoración de granos con respaldo estatal para que los productores no tengan que malbaratar su cosecha en épocas de sobreoferta o crisis geopolítica”, sentencia el profesor Álvaro López Ríos.
Pregunta mi abuelita: ¿Cuántos grupos delictivos operan en la ciudad de México? Se hablaba de 12… ¡Aguas ajolota!



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